Seres Trasladados
Durante los aproximadamente primeros dos mil doscientos años de la historia de la tierra es decir, desde la caída de Adán hasta la administración de Melquisedec el hecho de que miembros fieles de la Iglesia fuesen trasladados, y llevados al mundo celestial sin probar la muerte, no era un hecho muy fuera de lo común. A partir de esa época hubo ocasiones especiales en el ministerio. Enoc y su pueblo fueron trasladados, probablemente solo unos años después de la muerte de Adán. (Moisés 7: 15-21, 31,63.69; DyC 38: 4; 45: 11-14; 84: 99-100; Gen.5:22-24 Heb. 11:5) Del abreviado relato sobre los tratos del Señor con Enoc y su pueblo, parece ser que Sión era una ciudad grande y populosa, y tenían tal vez muchos límites o aún millones de habitantes. (Moisés 7) Matusalén, el hijo de Enoc no fue trasladado, “a fin de que se cumplieran los convenios que el Señor había hecho con Enoc, porque el verdaderamente hizo convenio con Enoc de que Noé procedería del fruto de sus lomos” (Moisés 8:2) Pero durante casi setecientos años desde que fuera llevado Enoc, hasta el diluvio de Noé, parece ser que casi todos los miembros fieles de la Iglesia fueron trasladados, pues “El Espíritu Santo, cayó sobre muchosy fueron arrebatados hasta Sión por los poderes del cielo.(Moisés 7:27) Por los escritos de la versión inspirada de la Biblia, parece ser que este proceso de arrebatar a los santos fieles llevándolos al cielo, ocurría aún después del diluvio, entre el pueblo de Melquisedec. Hablando sobre la fe y rectitud de los que poseían el Sacerdocio de Melquisedec en esos días el libro dice: “Y los hombres que tenían esta fe, al llegar a este orden de Dios, eran trasladados y arrebatados al cielo. Y he aquí, Melquisedec era un sacerdocio de este orden por lo que obtuvo paz en Salem y fue llamado Príncipe de paz. Y su pueblo se esforzó en rectitud, y obtuvo el cielo, y buscaron la ciudad de Enoc a la cual Dios había llevado antes, separándola de la tierra y reservándola hasta los últimos días, o fin del mundo.” (Versión Inspirada, Gen.14:32-34). Por lo que sabemos nosotros, los casos de traslados a partir de la época de Melquisedec y su pueblo, han sido pocos y alejados unos de otros. Después de registrar que Enoc fue trasladado, Pablo dice que Abraham, Isaac y Jacob su simiente después de ellos (y obviamente sabían lo que había ocurrido al pueblo de Melquisedec y a otros) “esperaba la ciudad que tiene fundamento, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Heb. 11:5-10), es decir que buscaban “la ciudad de Enoc que Dios había arrebatado antes” (Versión inspirada, Gen.14:34.) Pero, como dijo Pablo y luego el Señor confirmó por revelación en los últimos días, aún estos “hombres santos…no la hallaron a causa de la maldad y abominaciones; y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra; mas recibieron la promesa de que la hallarían y la verían en la carne.” (D y C 45:11-14; Heb. 11:11-16) Moisés, Elías y el joven Alma, fueron trasladados. El relato del Antiguo Testamento que registra que Moisés murió y fue sepultado por la mano del Señor en una tumba desconocida, es un error(Deum. 34:5-7) Es verdad de que pudo haber sido “sepultado por la mano del Señor si esa expresión es en sentido figurado, queriendo decir que fue trasladado. Pero el Libro de Mormón dice que Alma “fue arrebatado por el Espíritu” … ”Las escrituras dicen que el Señor tomó a Moisés para sí; y suponemos que también ha recibido a Alma para sí en el espíritu” (Alma 45:18-19) Se debe recordar que los nefitas tenían las Planchas de Bronce y que eran las “escrituras” que tenían registrado que Moisés había sido trasladado. En cuanto a Elías, el registro de su traslado relatando que fue llevado en “un carro de fuego..al cielo por un torbellino,” está expresado majestuosamente en el Antiguo Testamento. (2Rey.2) Moisés y Elías fueron trasladados para que pudieran volver con sus cuerpos de carne y huesos a conferir las llaves sobre Pedro, Santiago y Juan en el monte de la transfiguración, evento que debía llevarse a cabo antes del comienzo resurrección. (Mat.17:1-6, Enseñanzas, pag 184; Doctrina de Salvación, vol2pag. 111) No se ha revelado la razón por la que fue trasladado Alma. Antes que nuestro Señor, en el meridiano de los tiempos, abriera la puerta para la predicación del evangelio a los espíritus encarcelados (moisés 7:36-40; 1Pedro 3:18-20), muchos santos fieles fueron trasladados y les fueron dados otros ministerios para efectuar antes del día de su redención final. El Profeta dice que los seres trasladados son “reservados para ser ángeles ministrantes a muchos planetas” (Enseñanzas, pag. 203) Pero a partir de la inauguración de la obra de proclamar el evangelio a los espíritus en prisión, se ha permitido a casi toda persona justa en la Iglesia. que a su debido tiempo muera y vaya a su labor asignada en el mundo de los espíritus. Sin embargo por razones especiales. unas pocas personas de la Era Cristiana han sido trasladadas. En una ocasión nuestro Señor dijo “De cierto os digo, hay algunos de los que están aquí, que no gustaran de la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino” (Mat. 16:28; Mar 9:1; Luc9:27) El Señor puede haber hecho referencia a estas u otras personas trasladadas cuando en marzo de 1831 dijo: “Todos están bajo pecado, salvo los que he apartado para mí, hombres santos de los cuales no sabéis” (D y C 49:8) Posiblemente Juan estaba presente cuando fue hecha la declaración original. De cualquier manera, Juan fue trasladado. (Juan 21:20-23; Apo.10; D y C 7; 77:14) Y sobre la muerte para que pudieran continuar su ministerio hasta la Segunda Venida. No hay otros casos conocidos de traslado durante la Era Cristiana y a menos que haya una razón especial que hasta ahora no ha sido revelad, no es probable que hayan otros antes de la Segunda Venida. Sin embargo durante el milenio todos los hombres vivirán en un estado comparable, en muchos aspectos, al de los seres trasladados. (D y C 101:23-31; Isa 71:1-9)”.
La doctrina de la traslación es un poder que corresponde a este sacerdocio” enseñó el Profeta, “Muchos han supuesto que la doctrina de la traslación era una doctrina mediante la cual los hombres eran llevados inmediatamente a la presencia de Dios y a una plenitud eterna, pero ésta es una idea errónea. El lugar donde habita es según el orden terrestre, y a fin de que fuesen ángeles ministrantes a muchos planetas, Dios apartó un lugar preparado para estos individuos que todavía no han alcanzado una plenitud tan grande como los que han resucitado de los muertos. “Otros fueron atormentados, no aceptando el rescate a fin de obtener mejor resurrección” Heb. 11:35) “ Era evidente que había una resurrección mejor, pues de lo contrario Dios no lo habría revelado a Pablo. ¿En qué sentido se puede decir una resurrección mejor? Se hace esta distinción entre la doctrina de la resurrección efectiva y la traslación: por la traslación se obtiene alivio de los tormentos y sufrimientos del cuerpo, mas su existencia será más larga, respecto de las obras y afanes del ministerio, antes que puedan entrar en tan grande descanso y gloria. Por otra parte, los que fueron atormentados, y no aceptaron la liberación, recibieron el descanso inmediato de sus obras.”Oí una voz de los cielos que me decía: Escribe: bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor, si, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen.” (Apoc.14:13) “Descansan de su trabajo por un tiempo muy largo, y sin embargo, les es reservada su obra de tal manera que les es permitido continuarla después que hayan recibido la resurrección de sus cuerpos. Pero dejaremos este tema, así como el de los cuerpos terrestres, para otra ocasión, a fin de tratarlo más plenamente” (Enseñanzas, pag. 203-204) Del relato del traslado de los tres Nefitas obtenemos el mayor conocimiento sobre el ministerio de seres trasladados entre los hombres. Es evidente que tales personas “nunca probaron la muerte;… nunca sufren dolores de muerte”; que han sufrido un cambio en sus cuerpos, para que no sientan dolor mientras vivan en la carne “sino por los pecados del mundo” “Que son hombres santos” “santificados en la carne” que los poderes de la tierra no podían sujetarlos; que eran como ángeles de Dios” ministrando a quienes quisieran; que “seran cambiados en un abrir y cerrar de ojos, de la mortalidad a la inmortalidad” en la Segunda Venida; y que heredaran la exaltación en el Reino de Dios (3Nef. 28j Este cambio final de la mortalidad a la inmortalidad es en realidad su muerte, pues todos los hombres mueren, aún los que vivan cuando venga Cristo, y también los que vivan durante el milenio. “Los niños crecerán hasta envejecer” dice el Señor, respecto al milenio. “Los ancianos morirán, mas no dormirán en el polvo, antes serán cambiados en un abrir y cerrar de ojos” (D y C 63:49-52; 101:23-31) Es interesante notar que Juan, al escribir la promesa que el Señor le hizo aparentemente sabía que no “probaría” la muerte o que no “soportaría” los dolores de la muerte, pero sabía que pasaría por un cambio equivalente a la muerte. “Este dicho se extendió entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría.” dice Juan “Pero Jesús no le dijo que moriría, sino: Si quiero que él desde hasta que yo venga, ¿Qué a ti?” (Juan 21:20-23JY así, cada ser trasladado recibir una muerte y resurrección instantáneas. Los que fueron trasladados a partir de la resurrección de Cristo continuarán viviendo como mortales hasta la Segunda Venida cuando recibirán su gloria inmortal. Serán seres resucitados, no trasladados, que volverán junto con la ciudad de Enoc.”
La doctrina de la traslación es un poder que corresponde a este sacerdocio” enseñó el Profeta, “Muchos han supuesto que la doctrina de la traslación era una doctrina mediante la cual los hombres eran llevados inmediatamente a la presencia de Dios y a una plenitud eterna, pero ésta es una idea errónea. El lugar donde habita es según el orden terrestre, y a fin de que fuesen ángeles ministrantes a muchos planetas, Dios apartó un lugar preparado para estos individuos que todavía no han alcanzado una plenitud tan grande como los que han resucitado de los muertos. “Otros fueron atormentados, no aceptando el rescate a fin de obtener mejor resurrección” Heb. 11:35) “ Era evidente que había una resurrección mejor, pues de lo contrario Dios no lo habría revelado a Pablo. ¿En qué sentido se puede decir una resurrección mejor? Se hace esta distinción entre la doctrina de la resurrección efectiva y la traslación: por la traslación se obtiene alivio de los tormentos y sufrimientos del cuerpo, mas su existencia será más larga, respecto de las obras y afanes del ministerio, antes que puedan entrar en tan grande descanso y gloria. Por otra parte, los que fueron atormentados, y no aceptaron la liberación, recibieron el descanso inmediato de sus obras.”Oí una voz de los cielos que me decía: Escribe: bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor, si, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen.” (Apoc.14:13) “Descansan de su trabajo por un tiempo muy largo, y sin embargo, les es reservada su obra de tal manera que les es permitido continuarla después que hayan recibido la resurrección de sus cuerpos. Pero dejaremos este tema, así como el de los cuerpos terrestres, para otra ocasión, a fin de tratarlo más plenamente” (Enseñanzas, pag. 203-204) Del relato del traslado de los tres Nefitas obtenemos el mayor conocimiento sobre el ministerio de seres trasladados entre los hombres. Es evidente que tales personas “nunca probaron la muerte;… nunca sufren dolores de muerte”; que han sufrido un cambio en sus cuerpos, para que no sientan dolor mientras vivan en la carne “sino por los pecados del mundo” “Que son hombres santos” “santificados en la carne” que los poderes de la tierra no podían sujetarlos; que eran como ángeles de Dios” ministrando a quienes quisieran; que “seran cambiados en un abrir y cerrar de ojos, de la mortalidad a la inmortalidad” en la Segunda Venida; y que heredaran la exaltación en el Reino de Dios (3Nef. 28j Este cambio final de la mortalidad a la inmortalidad es en realidad su muerte, pues todos los hombres mueren, aún los que vivan cuando venga Cristo, y también los que vivan durante el milenio. “Los niños crecerán hasta envejecer” dice el Señor, respecto al milenio. “Los ancianos morirán, mas no dormirán en el polvo, antes serán cambiados en un abrir y cerrar de ojos” (D y C 63:49-52; 101:23-31) Es interesante notar que Juan, al escribir la promesa que el Señor le hizo aparentemente sabía que no “probaría” la muerte o que no “soportaría” los dolores de la muerte, pero sabía que pasaría por un cambio equivalente a la muerte. “Este dicho se extendió entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría.” dice Juan “Pero Jesús no le dijo que moriría, sino: Si quiero que él desde hasta que yo venga, ¿Qué a ti?” (Juan 21:20-23JY así, cada ser trasladado recibir una muerte y resurrección instantáneas. Los que fueron trasladados a partir de la resurrección de Cristo continuarán viviendo como mortales hasta la Segunda Venida cuando recibirán su gloria inmortal. Serán seres resucitados, no trasladados, que volverán junto con la ciudad de Enoc.”
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