La vida Premortal
El Señor le hizo saber a Moisés y también a Abraham, y lo expreso en varia revelaciones, que el hombre estuvo con Dios en el principio. Aunque ha prevalecido la doctrina de que la materia se creo de la nada, el Señor declaró que los elementos son eternos. La materia siempre existió y por lo tanto siempre existirá; y los espíritus del hombre, así también como sus cuerpos, se crearon de materia. Aprendemos en esta revelación que la inteligencia del hombre no se creo, sino que siempre existió. Se han hecho algunas especulaciones y escrito varios artículos tratando de explicar que son exactamente esas “inteligencias”, o que es esta “inteligencia”, pero es inútil especular sobre ellas porque hay algunas verdades que debemos dejar hasta que le Señor considere conveniente revelar la plenitud de la verdad.
Algunas personas tienen dificultades en comprender que hayamos olvidado nuestra existencia preterrenal. El hecho de que no nos acordemos de los primeros años de nuestra infancia, cuando éramos bebe, no quiere decir que no existamos entonces, que no comimos, jugamos, nos reímos y nos integramos a una vida familiar y social. Lo mismo ocurre con nuestra vida premortal; aun cuando no nos recordamos lo que hicimos por razones que el Señor, en su eterna sabiduría, no nos ha revelado completamente, vivimos y nos relacionamos uno con otro, donde crecimos y aprendimos.
Como hijos espirituales de Dios, hemos vivido una existencia premortal y con ello Dios es el padre de los espíritus de toda la humanidad. Nuestro cuerpo espiritual tiene la forma del cuerpo físico de Dios
(DyC 77:2; Eter 3:6-16).
Con esto nuestra instrucción y preparación para la vida mortal comenzó en el mundo de los espíritus y hay que agregar que Dios nos dio el Albedrío en la vida premortal.
“No hay forma de que la vida tenga sentido si no existe el conocimiento de la doctrina de una vida preterrenal.
“La idea de que el nacimiento es el comienzo es totalmente ilógica. No hay manera de explicar el propósito de la vida a quien crea tal cosa.
“El pensar que la vida termina con la muerte física es totalmente absurdo, y no hay manera de hacer frente a la vida di se cree de tal manera.
“Cuando llegamos a entender y a comprender la doctrina de la vida preterrenal, entonces se arma las piezas del rompecabezas y se pueden verse el propósito. Entonces llegamos a comprender que los niños no son monitos, ni tampoco lo son sus padres, ni lo fueron los padres de esto en los comienzos de la generación.
“Somos hijos de Dios, creados a su imagen.
“Nuestra relación con Dios, como hijos suyos, es clara.
“El propósito de la creación de esta tierra es claro,
“la prueba que constituye la vida mortal es clara,
“la necesidad de un redentor es clara,
“cuando llegamos a entender ese principio del evangelio, vemos el propósito de que haya un Padre Celestial y un Hijo; vemos la razón del sacrificio expiatorio y una redención”. (Boyd K. Packer)
Esta verdad se refiere tanto espiritual como corporal -que es simplemente la envoltura del espíritu; juntos constituyen el alma. El espíritu del hombre tiene esa forma, así como también es el espíritu de todas las criaturas son a semejanzas de sus cuerpos. Parley P. Pratt enseñó muy claramente este principio:
“El espíritu del hombre se compone de la organización de elemento de materia espiritual a semejanza y siguiendo el modelo del tabernáculo de la carne. De hecho, posee todos órganos y parte que corresponde exactamente al tabernáculo exterior”
Durante los siglos en que moramos en el estado premortal no solamente desarrollamos nuestras diferentes características y demostramos nuestra dignidad y capacidad, o la falta de ellas, si no que también estábamos en un lugar en donde ese progreso podía observarse. Es lógico creer que allí existía una organización de la iglesia. Los seres celestiales vivían en una sociedad perfectamente organizados; Él sabía no solamente lo que podía hacer cada uno de nosotros, sino también lo cada uno de nosotros haría cuando se nos pusiera a prueba y se nos diera responsabilidad. Fue así que, cuando llego el momento de venir a habitar esta tierra, se encontraba todo preparado y los siervos del Señor ya habían sido elegidos y ordenado para cumplir con sus respectivas misiones.
Por medio de esta revelación (Abraham 3:23) podemos deducir dos cosas: primero, que entre esos espíritu ( en la vida premortal) había diferentes niveles de inteligencia, varios estados de progreso, y distintos niveles de avance espirituales; segundo, que no había diferencia de nacionalidad entre ellos, tales como americanos, europeos, asiáticos, australiano, etc. Esto “limites de habitación”se “prefijarían” cuando los espíritus entraran al segundo estado o sea a la existencia terrenal…
“Si a ninguno de esos espíritus se le hubiera permitido entrar en la mortalidad hasta que todos hubieran sido buenos y grandes llegado a lideres, entonces la diversidad de condición que reinaría entre los hijos de los hombre, como la que vemos en la actualidad, ciertamente parecería discriminación e injustificada….
“…..Nuestra posición en el mundo, por lo tanto, se determino de acuerdo con nuestro adelanto o condición en el estado premortal de la misma manera que nuestra posición en la existencia futura la determinara lo que hagamos aquí en la mortalidad.
“Por consiguiente, cuando el Creador les dijo a Abraham y a otros que habían logrado una condición similar: ‘Os haré mis gobernantes’, no había lugar para que existiera ningún sentimiento de envidia o celos entre los millones de espíritu, porque los que eran “nobles y grandes” no estaban recibiendo mas que su debida recompensa”
La Creación:
Esta tierra se creó primero espiritualmente. Era una tierra espiritual; nada vivía sobre su faz, ni se había concebido que fuera así, Entonces llego la creación física, la creación paradisíaca, la creación de la tierra en los días edenicos, antes de la caída del hombre.-
El hombre y toda forma de vida existían como seres espirituales antes de que se colocara los cimientos de esta tierra. Existían los hombres, y las bestias espirituales, las aves y los peces espirituales, las plantas y los árboles espirituales. Todos lo que se arrastra, todas las hierbas y arbustos, todas las amebas y los dinosaurios- en otras palabras, todas las cosas- existían como espirituales, antes de que se les pusiera en forma naturales sobre la tierra.-
“En el principio, el principal de los dioses convocó un concilio de los Dioses; y se reunieron y proyectaron un plan para crear el mundo y poblarlo”. (José Smith, enseñanza del profeta José Smith, Pág.433)
De manera que podemos deducir que Dios tenía a su disposición los materiales para organizar el mundo de todo aquel caos, es decir, materia caótica, que es elementos, y en el cual mora toda gloria. Los elementos han existido desde que nosotros tuvimos existencia. Los principios puros de los elementos son principios que jamás pueden ser destruidos; pueden ser organizados, y reorganizados, más no destruirlos. No tuvieron principios, y no puede tener fin”.-
Fue nuestro Redentor, Jesucristo, quien, bajo la dirección de su Padre, bajo y organizo la materia e hizo este planeta…
“….Cierto es que Adán ayudo a formar esta tierra, pues trabajo junto a nuestro Salvador Jesucristo. Tal vez hubo otros que le cooperaron como Noe y Enoc ¿y porque no José Smith?-
Pero ¿Qué es un Día? Es un periodo específico; es una época, una serie de época, una eternidad o un periodo de eternidad, no existe declaración revelada que especifique que cada uno de los “seis días” de los que se habla en la Creación fueron de la misma duración”.
Abraham nos da un anteproyecto de la creación cuando habla acerca de los planes de los santos que efectuaron la obra creada. Después de recitar los acontecimientos de los “seis días”, añade: “y así fueron sus decisiones al tiempo que acordaron entre si formar los cielos y la tierra”. (Abraham5:3)
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